7 de junio de 2018

Los equipos del Tesoro no están preparados para un entorno de subida de intereses

El crack financiero mundial de 2008 tuvo repercusiones que se filtraron en la vida cotidiana de casi todas las personas vinculadas al ciclo económico.

Para unos pocos, las repercusiones fueron positivas. Pero para la mayoría, fueron decididamente negativas en diversos grados.

Entre los afectados se encuentran tesoreros de empresaLa descripción de sus puestos de trabajo cambió casi de la noche a la mañana. Además de las funciones y habilidades tradicionales, se hizo necesario que se convirtieran en gestores de riesgos, asesores de estrategia corporativa, responsables de cumplimiento, científicos de datos, gestores de reguladores y gestores de riesgo de liquidez.

Para mitigar el impacto de la crisis financiera, los tipos de interés se redujeron al mínimo y se mantuvieron así. Inevitablemente, uno de los conjuntos de habilidades tradicionales que se deslizó silenciosamente en el fondo fue la capacidad de reaccionar y gestionar el aumento de los tipos de interés. Para los millennials que ocupan puestos de tesorero de empresa, era una habilidad que nunca habían tenido que ejercitar.

Por supuesto, todo cambió en noviembre de 2017 cuando el El Banco de Inglaterra sube los tipos de interés por primera vez en una década de 0,25% a 0,5%. Aunque en el momento de escribir estas líneas, todavía no se ha decidido nada. Los inversores y los economistas de la City predicen ampliamente que el comité de política monetaria del Banco volverá a subir los tipos de interés de 0,5% a 0,75% hacia el final del tercer trimestre de este año.

Consecuencias

Una de las consecuencias generales del aumento de los tipos de interés es que la financiación se encarece.

Por lo tanto, los tesoreros tienen la obligación de tomar decisiones juiciosas en cuanto a la compensación de saldos. Trabajar con una urgencia renovada hacia la centralización de las operaciones para ofrecer una estrategia de financiación conjunta en todas las geografías, entidades y monedas.

Por otro lado, otros tesoreros que se encuentren en posiciones largas de tesorería intentarán con cautela minimizar el coste de oportunidad perdido de los saldos no invertidos sin sobregirar las cuentas.

Otra consecuencia que deben gestionar los tesoreros es que una política de restricción monetaria hace que los costes generales de la empresa aumenten exponencialmente. Garantizar la disponibilidad del capital necesario para absorber estos costes depende de la posición de la empresa.

Para las empresas con mucho efectivo, es necesario mantener una financiación adecuada de todas las cuentas. Estrategias como la inversión en fondos del mercado monetario requieren la introducción de operaciones a primera hora del día, cuando la información a menudo no está totalmente completa y disponible, lo que puede llevar a una inversión insuficiente por miedo a no mantener una financiación suficiente para las operaciones diarias.

En el caso de las empresas que no disponen de efectivo, la atención se centra en minimizar los gastos por créditos y descubiertos, al tiempo que se trabaja con mayor ímpetu hacia una centralización de las cuentas.

La investigación

Hemos encargado un estudio sobre el comportamiento de los instrumentos de tesorería en un entorno de endurecimiento de la política monetaria. Nos centramos en los riesgos que conlleva este aumento de los tipos de interés y el efecto que tiene en la gestión de la tesorería operativa. En particular, los costes de financiación de la deuda a corto plazo y las soluciones de liquidez a corto plazo.

La investigación consistió en utilizar ecuaciones basadas en datos históricos para predecir el rendimiento de varios instrumentos del tesoro cuando se someten a diversos grados de restricción monetaria.

Por ejemplo, con los instrumentos de liquidez a corto plazo, es probable que el coste de oportunidad de invertir en fondos del mercado monetario disminuya a medida que los tipos suben. En otras palabras, optar por invertir en fondos del mercado monetario, en lugar de mantener el capital en depósitos a plazo, puede ser una opción rentable a corto plazo.

Pero a medida que los tipos básicos alcancen el 3-5%, los rendimientos ofrecidos por estos fondos se acercarán más a los depósitos a plazo estándar, reduciendo así el coste de oportunidad.

Por otro lado, los certificados de depósito mostraron ecuaciones inestables para los aumentos de los tipos básicos. Esto significa que, a medida que se endurece la política del banco central, aumenta el coste de oportunidad de mantener certificados de depósito frente a los depósitos a plazo.

Está claro, pues, que los tesoreros tienen mucho que contemplar a la hora de construir una estrategia financiera que optimice la liquidez ante la subida de los tipos de interés. Ahora se ven obligados a centrarse de nuevo y con urgencia en las actividades y empresas que aportan valor. Y las tareas auxiliares a éstas deben ser tratadas de manera que ofrezcan resultados óptimos, pero que requieran mucho menos tiempo para su realización.

En el futuro

Dado que un porcentaje considerable de profesionales de la tesorería nunca se ha enfrentado a un ajuste monetario, y que el papel del tesorero de las empresas se está diversificando casi hasta resultar irreconocible, es necesario un cambio de comportamiento significativo.

Los enfoques tradicionales ya no son adecuados para su propósito y corren el riesgo real de perjudicar el crecimiento, aunque hay claros indicios de que van a persistir en muchas organizaciones.

Es fundamental que los tesoreros de las empresas, sobre todo los que son nuevos en un entorno de endurecimiento de la política monetaria, desarrollen las habilidades necesarias para hacer frente a los cambios sistémicos que los acompañan. La destreza para minimizar los gastos y estimular los rendimientos debe ocupar un lugar central.

Sin embargo, las otras tareas más superficiales de un tesorero corren el riesgo de impedirle alcanzar esta competencia.

La falta de visibilidad es otro impedimento. Dado que los tesoreros deben reaccionar más rápidamente y con mayor decisión, no hay tiempo para sacar informes y hojas de cálculo de varias fuentes. Necesitan ver lo que ocurre al instante y en tiempo real. Es por estas razones que la tecnología, en gran parte en forma de automatización, debe encontrar un lugar.

Es automatización que tiene la clave para desbloquear los recursos de tesorería y garantizar que la liquidez siga siendo predecible y abundante. Para los tesoreros que aún no lo han adoptado, el momento de que esto cambie es ahora.