27 de enero de 2018

Digitalización de la Tesorería | Parte 1

¿Existe la tecnología necesaria para habilitar realmente al tesorero digital?

Serie de blogs - Parte 1 de 3

Internet de las cosas, RV, IA, biometría y BIG data: palabras de moda que escuchamos con demasiada frecuencia. En los últimos diez años se han producido cambios drásticos en el uso de la tecnología, sobre todo en el ámbito del consumo. Son muy pocos los ámbitos que permanecen al margen de la tendencia a la digitalización. Como diría Steve Jobs, "hay una aplicación para eso" y, si no la hay, hay desarrolladores muy inteligentes capaces de crear una con la suficiente rapidez.

Como consumidores, somos esclavos de la tecnología. Desde el entretenimiento en casa y la compra de alimentos hasta la reserva de trenes, hoteles y vuelos. Dependemos cada vez más de nuestros smartphones y tabletas para organizar nuestras vidas. Sin embargo, aunque cambiemos nuestros teléfonos inteligentes cada año para seguir la tendencia, la tecnología que utilizamos en el trabajo se actualiza con menos frecuencia.

Este aparente distanciamiento entre nuestra experiencia con la tecnología en el trabajo y en casa sugiere que el desarrollo de la tecnología en el espacio corporativo no ha seguido el ritmo del cambio. La velocidad, la seguridad y la eficiencia son algunos de los factores más importantes que han propiciado el cambio en el espacio del consumidor. Pero, ¿no son estos los mismos factores que las organizaciones buscan conseguir en el día a día?

No cabe duda de que las empresas se enfrentan a grandes obstáculos en el desarrollo y la implantación de nuevas tecnologías, y esto es claramente visible en el papel de la tesorería y las finanzas.

El papel cambiante de la tesorería

La crisis financiera de 2008 ha sido el motor fundamental del cambio en las funciones y la responsabilidad del departamento de tesorería de las empresas.

La catástrofe financiera más importante de nuestro tiempo ha puesto de manifiesto la necesidad de que las empresas gestionen cada vez mejor la exposición al efectivo y la liquidez, combinando la atención a los beneficios con la gestión del riesgo y la exposición. El suceso puso fin a la facilidad de disponibilidad de efectivo para la mayoría de las empresas y marcó el inicio de una era en la que los bancos y las instituciones financieras ya no eran capaces de satisfacer la demanda de financiación de las empresas.

Para hacer frente a esta situación y provocar un cambio estratégico, el papel del tesorero pasó a primer plano. Los tesoreros dejaron de ser meros gestores de tesorería y liquidez. De la noche a la mañana se convirtieron en líderes empresariales y gestores de riesgos

Entra la digitalización de la tesorería. Para ayudar a seguir obteniendo resultados en el frente de la tesorería tradicional, los sistemas de gestión de la tesorería (TMS) pasaron a primer plano. Ayudaron a ofrecer la gestión de la cartera en un único lugar y mejoraron el paquete de gestión de riesgos. Los departamentos de tesorería de todo el mundo adoptaron la tecnología para permitirles automatizar los procesos manuales, liberando a los miembros del personal de tesorería para que se centraran menos en las tareas de menor importancia y dedicaran más tiempo a informar sobre las decisiones estratégicas.

A lo largo de los años, los sistemas de gestión de tesorería han evolucionado para adaptarse a las necesidades y exigencias de la tesorería. Sin embargo, ahora nos encontramos en un precipicio en el que esta noción de reingeniería de la tesorería se enfrenta al efecto no deseado de la enorme carga normativa que ahora recae sobre las empresas multinacionales.

De Basilea III a la DRC IV. Los cambios normativos posteriores a la crisis financiera han planteado retos que han situado al departamento de tesorería en el centro del cumplimiento de la normativa empresarial. En su búsqueda de rapidez, seguridad y eficiencia, los tesoreros se enfrentan ahora a obstáculos adicionales, lo que frena su capacidad de añadir valor a las divisiones operativas de la empresa. Cumplir con esta normativa se ha convertido en un trabajo a tiempo completo y, a medida que los departamentos de tesorería recopilan más datos para la elaboración de informes normativos, se les plantean mayores retos operativos y tecnológicos.

Reconociendo que la tecnología innovadora ocupa un lugar destacado en la agenda, las empresas FinTech (Tecnología Financiera) están remodelando progresivamente el panorama de la tesorería corporativa con soluciones que se centran en requisitos más especializados. Lo que faltaba desde hace aproximadamente una década es una solución automatizada y basada en datos que ayude a alcanzar los nuevos objetivos estratégicos de tesorería, y la respuesta de FinTech a esto es una Herramienta de análisis de efectivo automatizado.

Leer siguiente:

La digitalización de la tesorería - Parte 2

La digitalización de la tesorería - Parte 3