8 de junio de 2017

Pagos digitales: Innovación, adopción y retos

El 13 de diciembre de 2016, se celebró una reunión de algunas de las mentes financieras más importantes del Reino Unido en el ornamentado Glaziers Hall del siglo XIX en SE1.

Se habían reunido, frente a un público, para discutir la el futuro del sector de los pagos. Dónde estamos ahora, qué nos depara el futuro y qué retos nos esperan. La sesión ofreció una visión fascinante de los últimos avances y de cómo este sector complejo, fragmentado y en evolución sigue siendo inquieto en su búsqueda de los métodos más rápidos, fáciles de usar y convenientes para transferir fondos. También se debatió sobre cómo se modera esta inquietud y cómo el sector intenta superar los diversos obstáculos que se interponen en su camino a través de la innovación.

Entorno innovador

Empezando por la innovación, un elemento que está causando gran furor se centra en el creciente uso de las aplicaciones móviles como método de pago. Las aplicaciones existen desde hace tiempo, pero sólo en los últimos años hemos visto su potencial disruptivo como medio de negocio.

Dennis Jones, director general de Judopay citó el ejemplo del sector del taxi estadounidense; cómo su anticuado modelo de negocio no lograba mantener la sinergia entre la oferta y la demanda, y cómo el pago en efectivo de los viajes era un punto de fricción persistente. Con la llegada de Uber se resolvieron casi por completo estos problemas y nació un nuevo modelo de negocio.

A medida que la prevalencia de los pagos a través de aplicaciones ha aumentado, también lo ha hecho la atención de los posibles defraudadores. Jones describió cómo el "reconocimiento de patrones de consumo", que triangula la posición de un consumidor al identificarlo, su dispositivo y la forma en que introduce su información, se está convirtiendo en una tecnología que, después de la primera transacción, reduce el fraude casi a cero.

También se habló de la aparición de servicios de pago que revelan los nombres de las cuentas de los beneficiarios, y no sólo los números de cuenta y los códigos de clasificación, para reforzar la confianza de los usuarios. Asimismo, las "funciones de solicitud de reembolso" que eliminan la necesidad de facturas separadas para las transacciones B2B, así como la forma de transferir fondos en tiempo real, incluso a través de las fronteras nacionales, de los bancos a los clientes mediante redes como SWIFTse cubrieron en el evento.

Mirando a los pagos digitales

Está claro que el éxito de la innovación depende de la adopción por parte de los consumidores, y éste fue otro de los temas clave del debate. Ian Ogilvie, director general de Ogilvie Advisory se refirió a un informe de Moody's publicado recientemente, en el que se demostraba cómo las economías que tienen una alta adopción de los pagos digitales, obtienen un impulso material a su PIB.

El impulso para una mayor adopción no sólo beneficia a la industria de las tecnologías financieras, sino a todo el Reino Unido. Recordando a los asistentes que el 50% de las transacciones en el Reino Unido todavía se realizan con dinero en efectivo, la clave para la adopción es la desaparición del efectivo como método de pago. Sin embargo, parece haber poco impulso por parte del gobierno central para impulsar esto, incluso con HMRC perdiendo alrededor de 8 mil millones de libras al año tratando de adquirir y procesar el efectivo.

La responsabilidad de la adopción recae en que las empresas ofrezcan alternativas tecnológicas al dinero en efectivo tan convincentes que los consumidores hagan el cambio a los pagos digitales de forma orgánica. Está resultando ser un proceso lento, pero hay pruebas de que está ocurriendo. El 22% de las transacciones con tarjeta en el Reino Unido se realizan ahora sin contacto y uno de cada cinco clientes que entra en una tienda que no acepta pagos con tarjeta se marcha inmediatamente.

Papel de la DSP2

No es de extrañar que la nueva directiva de la UE PSD2La directiva, que entrará en vigor en 2018, desempeñó un papel importante en los debates. La característica más destacada de la directiva es la exigencia de que los bancos abran la información de las cuentas de los clientes a terceros proveedores de pagos.

La carga de los riesgos asociados a esto recae en los propios bancos. Aunque se pretende estimular la competencia y la innovación, se teme que esta carga sobre los bancos les haga trabajar en la mitigación de los riesgos y, por tanto, reste espacio a los terceros para cumplir esta función.

Todavía está por ver cómo se desarrollará todo esto, pero el consenso entre los ponentes invitados es que la PSD2 es en gran medida una directiva bienvenida. De hecho, los mayores retos no provienen de la regulación, sino de lucha contra el fraude y cultivar un ecosistema de pagos que anime a los consumidores a deshacerse de sus billetes y chatarra a cambio de los pagos digitales.